
El ladrillo y el concreto a la vista son materiales porosos: absorben agua de lluvia, se ensucian y, con el tiempo, aparecen manchas, hongos y eflorescencias. Un hidrófugo es un tratamiento que reduce esa absorción manteniendo el aspecto natural del material.
Cuándo conviene
- Fachadas de ladrillo o concreto a la vista con manchas, hongos o eflorescencias.
- Después de un lavado profundo, como protección preventiva.
- Cuando hay humedad que sube o penetra por el material.
Pasos de un buen tratamiento
- Inspección y diagnóstico de la superficie.
- Lavado y retiro de suciedad, hongos y material suelto.
- Reparación de fisuras y sellado de juntas.
- Aplicación del hidrófugo con la preparación y la cantidad que indique el fabricante.
El hidrofugado no reemplaza la reparación de fisuras ni el sellamiento de ventanas: se complementan. Conoce nuestro servicio de lavada e hidrofugada de fachadas.


